Ideología de Género (Dios S. A.)

Disforia de género y otros trastornos mentales cristianos

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Si definimos al cristianismo como la ideología que divide la realidad de forma binaria y radical. Blanco y negro. Bueno y Malo. Sin tener en cuenta ambigüedad, temporalidad o multiplicidad de opinión…

Llegamos fácilmente a las distintas conclusiones cristianas si no nos paramos a evaluar nuestra opinión sino la opinión de la iglesia y la opinión general. Dividiendo la realidad de forma binaria y convirtiéndola en fantasía. Una fantasía que puede llegar a convertirse en una enfermedad mental discapacitante para el entendimiento de la realidad, la ciencia, la verdad e incluso la moral.

Hombre bueno, mujer mala

Ya hablamos de lo sexista que es el lenguaje castellano y el motivo de esto es que lleva arrastrando todo un folclore religioso sexista que intenta imponer a la mujer el rol de madre y nada más… Según estas doctrinas la mujer sirve para parir hijos como una coneja o directamente ya no es mujer. Ese es uno de los motivos por los que el cristianismo se opone al matrimonio gay, lo cual es ridículo porque radicalizar, simplificar “la familia” (como ellos llaman al cristianismo radical) a hombre y mujer heterosexuales monogamistas con un hijo varón y luego una hija de relleno para no quedar mal es inmoral de base porque no representa a la naturaleza, ni permite a la propia naturaleza existir. La diversidad de tipos de familia, no es ni tan siquiera parecida discriminando solo a las heterosexuales. Tanto que dicen ellos que el matrimonio gay va a acabar con la humanidad como si todo el mundo tuviera que volverse gay cuando depende de su nacimiento. Eso es radicalismo, terrorismo mental. Todo eso es imposible por muy locos que se vuelvan los curas. Eso no lo van a conseguir por mucho que insistan, mucho dinero gasten o gente que maten. La naturaleza es más fuerte que el dios vaticano, básicamente porque el dios cristiano no existe y la naturaleza si.

Mujer buena, hombre malo

Por supuesto toda mujer cristiana cuanto más radical sea más instinto binario tendrá y por tanto más egoísta y radical será. Hay muchísimas mujeres machistas por el adoctrinamiento masivo pero las que no lo son, las que ponen su interés por delante del interés de la iglesia y son radicales dicen el discurso contrario: Las mujeres son víctimas de los hombres, por tanto la mujer es buena y el hombre es malo. Eso es reduccionismo sexista barato, falacias. Ni el hombre es el malo, ni la mujer es la mala, ni el hombre es el bueno, ni la mujer es la buena. No existen lo bueno, ni lo malo, solo lo que nos gusta o no. Esa es la absoluta realidad irrefutable de la violencia sexual (y repito, violencia sexual, no machista, ni de género). La mujer se deja matar, el hombre se deja convertir en asesino, la mujer se deja maltratar, el hombre se deja maltratar psicológicamente y convertir en maltratador. Los dos agreden y los dos lo permiten por una adicción sexual religiosa. Y digo religiosa porque el machismo, el reduccionismo sexista, el pensamiento bipolar o binario como lo quieras llamar no da salidas, no permite opciones: Casarse para toda la vida o morir si es necesario. Esa es la propaganda de la iglesia con respecto al matrimonio. Básicamente dicen que si te toca un marido que te pega, te tienes que aguantar porque dios quiere que sufras hasta la muerte. Y no tienes derecho a divorciarte porque eso es pecado mortal, más incluso que morir o matar. On y Off. Blanco y negro. Bueno y malo. Señores, el mundo real no es así. Hay más opciones, divorciate. Y no solo hay tres opciones, por mucho que te hayan dicho que solo hay dos, la buena y la mala. Hay muchas más de tres opciones. El monogamismo es una ideología de tantas otras que no está basada en la naturaleza sino en ciertas partes egoístas de la biblia.

Hombre y Mujer

Y aquí llegamos al meollo. Una persona que tenga la enfermedad mental de discapacidad religiosa cristiana y su consiguiente pensamiento bipolar, radical binario creerá que solo existe hombre y mujer. Nunca se planteará la opción de un tercer sexo, nunca se planteará la opción de una segunda o tercera sexualidad. Todas esas opciones están “deshabilitadas” de forma ideológica en su cerebro. Este es el motivo por el que el cristianismo es una enfermedad mental discapacitante para el raciocinio. Por supuesto, no todo cristiano tendrá la enfermedad mental cristiana y de hecho no todo cristiano será de hecho cristiano. Esto es una tontería intentar explicárselo a alguien que posea este trastorno mental.

Si el trastorno de disforia de género tiene un motivo religioso. La persona que lo padece no aceptará en su mente tener un cuerpo de un género y una sexualidad no cisgenero. Por tanto, nunca aceptará que es homosexual, dirá que es mujer u hombre dependiendo de su caso. Sufrirá homofobia, habitualmente una acentuada carencia cultural y/o un acentuado entorno cristiano. No comprenderá el género humano, y no me refiero a la ideología de género la cual no existe sino la realidad del género humano. Eso les hará odiarse a sí mismos porque son incapaces de aceptar y comprender un mundo ambiguo en el que pueda entrar una persona no cisgénero solo por motivos contraeducativos ideológicos.

Básicamente estamos diciendo que se trata de una enfermedad mental cristiana, no una forma de nacer. La naturaleza no genera odio hacia uno mismo de forma natural, ese odio es inculcado por medio de la sociedad y el entorno. La naturaleza entiende de sexo y amor. El odio es el resultado de no saber gestionar ese deseo y ese amor. Esto es algo que tampoco entendería alguien binario.

Por ese motivo las recomendaciones actuales es educar a los niños desde pequeños en la idea de ser lo que ellos querían ser, que no es ni mas ni menos que lo que la naturaleza les va a permitir ser.

Una persona que no sea capaz de gestionar el sentimiento de amor hacia el mismo sexo podrá caer en dos problemas mentales. La disforia de género, si es muy acusada. O la homosexualidad egodistónica, si ese odio ha sido inculcado un poco más adelante de su infancia. Normalmente la disforia de género aparece muy temprano con las primeras preguntas sobre qué es ser un niño o una niña, toto o picha, fútbol o muñecas, azul o rosa, falda o pantalón, atraer o poseer.

Trastorno mental

¿Qué es un trastorno mental? ¿Porque la disforia de género o la homosexualidad egodistónica siguen apareciendo en el DSM como trastornos mentales pero no pasa con la homosexualidad? Dejando a un lado la evidente relación entre el odio de las dos primeras y el amor de la segunda. Existe algo más que eso. Primero tenemos que definir y saber que es una enfermedad, que es un trastorno, que es un vicio y nomenclatura básica de psicología y medicina. Una enfermedad no es algo minoritario que a ti no te guste. Volvemos al reduccionismo radical y el simplismo yihad de pensar con los genitales en vez de la cabeza. La ciencia no va sobre lo que uno quiere, sino sobre lo que son las cosas. Si buscas cumplir todos los deseos, llevar siempre la razón y que dios quiera siempre exactamente y casualmente lo que tú quieres, para eso tienes la religión que no es más que consecuencia del pensamiento sexualizado.

Si tomamos al hombre heterosexual blanco como el canon a seguir o el principio de todas las cosas, lo cual es absolutamente falso, obtendremos que la mujer es una desviación, los homosexuales son una desviación, los negros no son igualmente humanos y los pelirrojos son cosa del demonio así como los zurdos. Esto es una completa estupidez y prejuicios folclóricos cristianos transmitidos de generación en generación. Si tomamos a las estadísticas como la fuente del concepto de normalidad, el hombre blanco sería una minoría y el hombre asiático de dinastía Han sería el canon del ser humano. Lo siento, señores blancos, no sois el ombligo del mundo. La ciencia no funciona así y no debe funcionar así. Esto es lo que pasa cuando dejas durante siglos a una secta de hombres célibes controlar la educación. La gente ya no sabe ni que es algo natural o normal.

Aquí tenemos el diccionario del DSM IV:

Disforia por la identidad sexual
Disgusto persistente por algunas, o todas, de las características físicas o papeles sociales que connotan el propio sexo biológico.

Estamos diciendo que para tener disforia de género debes tener un género que no te gusta. Por tanto debes ser “un hombre atrapado en el cuerpo de una mujer” o al contrario. Esto en sí es problemático porque da por hecho que el hombre y la mujer son algo en concreto y no lo son más allá del comportamiento hormonal (andrógenos y estrógenos) y los atributos sexuales… ¿Pero qué pasa si tus genitales no son ni de un sexo, ni del otro? Ahí entra la intersexualidad. ¿Puede un intersexual padecer disforia de género? ¿O esa ambigüedad tan palpable les protege ante ello?

Estado intersexual
Estado en el que un individuo manifiesta mezcladamente, y en distintos grados, características de cada sexo, incluyendo formas físicas, órganos reproductivos y comportamiento sexual.

De hecho, todos somos intersexuales como ya explicamos en el texto sobre la transexualidad. Y volvemos a lo mismo, alguien con el radicalismo mental cristiano será incapaz de comprender esto. Y ésto nos lleva al siguiente paso pero… ¿Qué es ser hombre o mujer? ¿La ciencia puede decirlo? No es tan fácil, de ahí surge la idea de la identidad sexual. Todos somos hombre y mujer al mismo tiempo pero la mayoría de nosotros tenemos claro o creemos que somos una de las dos opciones. Creemos.

Identidad sexual
Convicción interna de una persona acerca de ser hombre o mujer.

Esto convierte a la transexualidad en una enfermedad mental, no física, sino una idea mental sobre un concepto abstracto y ambiguo comúnmente determinado por la sociedad de un modo concreto. Algo que provoca un sentimiento negativo, una ansiedad, un disgusto, un perjuicio. ¿Qué es ser mujer? ¿Tener el pelo largo? ¿Llevar maquillaje? ¿Ponerse vestidos? ¿Acaso los cavernícolas tenían algo de eso antes de que fuese creado por la sociedad e inculcado como un rol de género? ¿Nacen las mujeres con tacones, vestidos, pintura de labios o pelo largo? No, por tanto, es un invento social. No es que la sexualidad se pueda elegir, lo que puedes elegir es la ropa y expresión artística que quieres representar.

Transexualismo
Importante disforia por la identidad sexual asociada a un deseo persistente de hacerse con las características físicas y los papeles sociales que connotan el otro sexo biológico.

¿Es una elección? Quizá sea una elección la ropa que te guste ponerte, el maquillaje y demás pero no lo son la orientación sexual o los genitales que uno tiene. Los genitales se pueden modificar aunque ya hablamos sobre este tema y entra dentro de la libertad de cada uno pero la orientación sexual no se puede “operar” porque está en el cerebro, no es una cantidad de hormonas o algo en la que puedas tomarte una píldora, rezar o conseguir emular por mucho que quieras. La orientación sexual, hasta el momento, no se puede elegir voluntariamente. Ni siquiera con la emulación de heterosexualidad cristiana.

Disforia corporal

Estamos diciendo entonces que el motivo de la disforia de género es físico, el cuerpo físico. Ya que todo lo demás es opcional. Por distintos motivos inculcados la disforia conlleva a un odio hacia el mismo cuerpo físico. Y aquí es donde llegamos de nuevo al título. Debido al pensamiento binario cristiano se llega a la conclusión irrevocable de que el físico es inaceptable, intolerable y por tanto hay que cambiarlo para ser feliz. Esto no es ciertono solo ocurre con la disforia de género. Podríamos llegar a decir que la obesofobia es disforia corporal. También podemos decir que la anorexia es disforia corporal. Básicamente es odio hacia tu cuerpo. ¿Es inculcada la anorexia? Yo personalmente conozco muchísimos gorditos y puedo decir claramente que el odio que una persona obesa tiene hacia su propio cuerpo es inculcado por la sociedad. La persistencia de la sociedad en decir cómo tiene que ser su cuerpo se convierte en odio interiorizado hacia el propio cuerpo. Si haces esto te morirás, si haces aquello te morirás, te morirás, te morirás… ¡buu! ¡buu! ¡miedo!

De este modo podemos encajar incluso a los adictos y a los bipolares como víctimas del cristianismo, del pensamiento bipolar, de la disforia… del radicalismo mental. El problema es que no se puede definir como algo concreto, puede ser hormonal, puede ser estructural y puede ser inculcado. Si eres gay y te fijas en el rosa, te fijas en el rosa porque eres gay no porque te hayan dicho que el rosa es femenino o te tienes que fijar en el rosa. Por eso a la mayoría de niñas les gusta el rosa desde que nacen. Supongo que tiene que ver con la placenta y las hormonas. Según dicen la testosterona puede hacerte que veas azul y por tanto lo que más recuerda a un niño al vientre materno sería el azul y en el caso de una niña sería el color natural de la placenta que es el rosa. Lo mismo pasa si te fijas en los hombres. Hay gays que se creen que son gays porque un cura les ha dicho que les violó un hombre, un pedófilo. Ya que no saben diferenciar entre pedofilia, bestialismo, violación o amor debido a este trastorno mental de radicalismo. Así que se fijan en los hombres en los que ellos se fijaron desde pequeños y no al revés. Es la falacia del francotirador, puro dharmaEres gay porque te fijas y te fijas porque eres gay.

¿Significa eso que los transexuales en realidad son muy heterosexuales aunque tengan pluma? Las tonterías llenas de odio que dice la secta nazi Actuall con respecto a esto son para arrancarse los ojos… Juntan homosexualidad y adicciones, cuando es evidente que los únicos homosexuales que tienen problemas de sadomasoquismo son todos cristianos y lo mismo pasa con los drogadictos.

Entonces ¿Qué es ser mujer?

Gran parte de los estudios científicos sobre género se centran en la parte sociológica del concepto social de mujer. Existen sociedades tribales no cristianas en las que las mujeres hacen los trabajos duros y los hombres se dedican a cuidar a los niños. El drag queen que tenemos en la imagen es precisamente ese radicalismo religioso, pensar en una mujer exagerada, la que más pueda molestar a los cristianos: ¿Dices que soy mujer? Pues toma dos tazas de mujer. Conforme vayamos eliminando el cristianismo de la sociedad, el concepto de mujer será mucho más ambiguo, mal que le pese al vaticano. Y volvemos a lo mismo, esta gente se cree que porque los demás sean libres de hacer lo que les dé la gana es una imposición hacia ellos. Claro como son unos radicales extremos se creen que los demás somos unos totalitarios como ellos, que no va a haber otra posibilidad que hombres ambiguos y mujeres ambiguas. Como si alguien se tuviese que joder obligatoriamente para que ellos puedan ser felices. Cuando precisamente esa libertad está dando pie a todo un arcoiris GLBTI de posibilidades a elegir en la que la propia existencia, la propia naturaleza, se vea reflejada sin una imposición totalitarista cristiana inquisidora. Intentar razonar esto con un trastornado mental religioso es perder el tiempo, son incapaces, tienen esa limitación, esa enfermedad mental discapacitante inculcada por el radicalismo yihad cristiano. La naturaleza no va a cambiar por mucho que ellos quieran.

La ciencia podría dar un diagnóstico completo sobre si eres “hombre o mujer” pero tendría forzosamente que utilizar estadísticas y porcentajes totalmente abstractos. Podría decir “eres un 50% masculino” en tu físico y un “50% masculino” en tu sexualidad si fueses un bisexual intersexual pero la identidad sexual seguiría siendo como te ves tú a ti mismo. Podrías elegir un estilo masculino o femenino, simplemente porque te gusta. Por eso se dice que la identidad sexual está en el cerebro porque de hecho es una invención sociocultural aunque tenga cierto impulso físico genético. Que te guste el rosa por motivos epigenéticos no significa que a todas las personas con vagina les guste el rosa o que todas las personas a las que les guste el rosa tengan vagina. Que la ciencia intentase imponer algo que es real con un número o una etiqueta. Limita y discrimina de forma estricta a las personas porque a fin de cuentas la gente puede vestirse como les dé la gana y actuar como les dé la gana sin que tenga que venir nadie a decirles cómo tienen que hacerlo. La naturaleza es así, ambigua. Decir a los homosexuales que son un “x% mujer cerebral” es innecesario porque básicamente sería decir que tienen menos hormonas masculinas en según qué zonas del cuerpo, es complicarlo todo de una forma innecesaria ya que la libertad siempre estará por encima de todo. De hecho si se hiciese esto habría que decirle a todo el mundo cuál es su porcentaje de homosexualidad y prácticamente nadie sería puramente heterosexual. El vaticano siempre pierde. Es algo que está fuera de lugar hoy día.

¿Qué es una enfermedad mental?

A pesar de que esta obra se titula MANUAL DIAGNÓSTICO Y ESTADÍSTICO DE LOS TRASTORNOS MENTALES, el término “trastorno mental” implica, desafortunadamente, una distinción entre trastornos “mentales” y “físicos” (un anacronismo reduccionista del dualismo mente/cuerpo). Los conocimientos actuales indican que hay mucho de “físico” en los trastornos “mentales” y mucho de “mental” en los trastornos “físicos”. El problema planteado por el término trastornos “mentales” ha resultado ser más patente que su solución, y, lamentablemente, el término persiste en el título del DSM-IV, ya que no se ha encontrado una palabra adecuada que pueda sustituirlo.

Podemos leer esto en otra página del manual de diagnóstico. La dualidad cuerpo mente. Vaya que casualidad, la ciencia valida el dharma y falsa de nuevo al cristianismo y resto de ideologías abrahámicas…

Es más, a pesar de que este manual proporciona una clasificación de los trastornos mentales, debe admitirse que no existe una definición que especifique adecuadamente los límites del concepto “trastorno mental”. El término “trastorno mental”, al igual que otros muchos términos en la medicina y en la ciencia, carece de una definición operacional consistente que englobe todas las posibilidades. Todas las enfermedades médicas se definen a partir de diferentes niveles de abstracción -como patología estructural (p. ej., colitis ulcerosa), forma de presentación de los síntomas (p. ej., migraña)., desviación de la norma fisiológica (p. ej., hipertensión) y etiología (p. ej., neumonía neumocócica)-. Los trastornos mentales han sido definidos también mediante una gran variedad de conceptos (p. ej., malestar, descontrol, limitación, incapacidad, inflexibilidad, irracionalidad, patrón sindrómico, etiología y desviación estadística). Cada uno es un indicador útil para un tipo de trastorno mental, pero ninguno equivale al concepto y cada caso requiere una definición distinta.

Básicamente estamos diciendo que las enfermedades no existen sino que existen cosas que en determinados momentos pueden ser negativas para según qué grupo de gente. El universo es gris. La única forma en la que podemos proyectar una opinión personal sobre el que podría ser una enfermedad es utilizando los sentimientos personales tanto del paciente como de la sociedad.

A pesar de estas consideraciones, la definición de trastorno mental del DSM-IV es la misma que la del DSM-III y la del DSM-III-R, ya que es tan útil como cualquier otra definición y, además, ha permitido tomar decisiones sobre alteraciones ubicadas entre la normalidad y la patología, que deberían ser incluidas en el DSM-IV. En este manual cada trastorno mental es conceptualizado como un síndrome o un patrón comportamental o psicológico de significación clínica, que aparece asociado a un malestar (p. ej., dolor)., a una discapacidad (p. ej., deterioro en una o más áreas de funcionamiento) o a un riesgo significativamente aumentado de morir o de sufrir dolor, discapacidad o pérdida de libertad. Además, este síndrome o patrón no debe ser meramente una respuesta culturalmente aceptada a un acontecimiento particular (p. ej., la muerte de un ser querido). Cualquiera que sea su causa, debe considerarse como la manifestación individual de una disfunción comportamental, psicológica o biológica. Ni el comportamiento desviado (p. ej., político., religioso o sexual) ni los conflictos entre el individuo y la sociedad son trastornos mentales, a no ser que la desviación o el conflicto sean síntomas de una disfunción.

Por este motivo el DSM no cataloga el cristianismo como una enfermedad y tampoco cataloga a la homosexualidad de enfermedad. Aunque el cristianismo sea un limitante extremo de la libertad individual. Básicamente porque a ellos les da igual estar “enfermos” ya que técnicamente no repercute de forma estadísticamente llamativa a la calidad de vida del individuo. Sólo en casos extremos, yihad. El problema que tenga la sociedad con determinadas cosas es irrelevante con esas cosas. Es una falacia. Así que no podemos decir que el cristianismo es una enfermedad sino que lo máximo que podemos llegar a decir es que el cristianismo provoca una enfermedad y definir esa enfermedad de forma concreta. No se está enfermo por ser homosexual o cristiano sino que la homosexualidad puede crear homosexualidad egodistonica, por ejemplo. Que es el resultado de odiar la condición de homosexualidad. El cristianismo en este caso provoca un retraso mental y moral. Son felices porque les da igual reventarle la vida a los demás, eso es un síntoma de psicopatía. También son muy felices las personas con síndrome de down pero en este caso no viene aderezado de maldad “suficiente”. Es el paso de la ideología o los estilos de vida a los síntomas o características concretas bien definidas.

Una concepción errónea muy frecuente es pensar que la clasificación de los trastornos mentales clasifica a las personas; lo que realmente hace es clasificar los trastornos de las personas que los padecen. Por esta razón, el texto del DSM-IV (al igual que el texto del DSM-III-R) evita el uso de expresiones como “un esquizofrénico” o “un alcohólico” y emplea las frases “un individuo con esquizofrenia” o “un individuo con dependencia del alcohol”.

Si fuésemos reduccionistas igual que los cristianos podríamos catalogar a los cristianos de malas personas con un mayor índice estadístico de propensión al asesinato, radicalismo, enfermedades y demás. Bastante por encima del radicalismo islámico, como ya demostramos hace mucho tiempo pero eso sería una falacia y estaría discriminando a colectivos enteros. Así que el número de personas que padecen ciertos síndromes o enfermedades mentales es irrelevante. No podemos decir que ser negro te provoca una enfermedad aunque la estadística diga que los negros padecen ciertas enfermedades más que los blancos porque para empezar las razas ni siquiera existen, así como los cristianos. De hecho no todos los gays son gays, ni sienten con la misma intensidad la homosexualidad. Al parecer hubo tratamientos hormonales para homosexuales que crearon una alta sexualidad en esas personas y ese sería uno de los motivos por los que los homosexuales hayan conseguido fama de promiscuos, además de los problemas de represión sexual creados por estar en el armario. Aunque la mayoría de sadomasoquistas que conozco sean excuras o muy cristianos, no podemos definir que el cristianismo crea sadomasoquismo. No es el cristianismo sino el odio y miedo al sexo. El ver el sexo como algo malo que merece ser castigado de forma física, ya sea ensuciando el cuerpo con practicas coprofagicas, lluvia dorada o masoquismo. Gente que piensa que necesita ser castigado por básicamente haber nacido. Es culpa del cristianismo pero no es exclusivo del cristianismo, ahí la diferencia. Solo podemos definir algo cuando se da en el 100% de los casos. No todos los cristianos son transexuales, no todos los transexuales son cristianos, no todos los gays son promiscuos, ni todos los promiscuos son gays y así con todo lo demás. El principal problema para entender la ciencia y el mundo es el pensamiento binario.